“ Silencio en la mente , paz en el corazón “
Para el mundo cristiano, la Semana Santa representa un tiempo de recogimiento y reflexión sobre las grandes tribulaciones.
Jesús vive su padecimiento en soledad, en oración con “Abbá” (Padre), sabiendo que pronto llegará el Vía Crucis.
Su sufrimiento, crucifixión, muerte y resurrección son, para quienes tenemos fe en el Dios resucitado, un llamado profundo a la oración.
Este tiempo también impacta nuestra salud emocional, física y espiritual, fortaleciéndonos desde el interior.
A todos aquellos que hoy padecen dolor, enfermedad o sufrimiento, los invito a abrazar, como Jesús, a la “hermana enfermedad”, como la llamaba el padre Ignacio Larrañaga, y a encontrar en el padecimiento de Cristo un alivio para sus cargas y dolencias.
Que Dios permita una sanacion espiritual y renovadora en cada uno de ustedes.